Planthae

Hyperplants
Project Information

Planthae surge como un tratado de botánica, un work in progress donde se recrean los descubrimientos botánicos de las expediciones científicas, como las de Alexander Humboldt, en clave de sorpresa e ironía. La serie, combinando datos reales con otros inventados, crea un ensamblaje renderizado a veces monstruoso y otras veces poético o inverosímil. Las plantas, supuestamente verídicas, son en realidad "Pseudoplantas o Hyperplantas" que habitan en los rincones más inaccesibles del planeta.


El proyecto, en curso, utiliza los modos de la fotografía macro: zoom, desenfoques y profundidad de campo para generar un estudio en el que exquisitos especímenes de una nueva botánica basada en una mirada actual dejan paso a un territorio abierto a la manipulación genética, al engaño y a la suplantación; porque entre verdad y mentira apenas hay diferencia, y la poca que existe, el 3D la borra definitivamente.

Category

Proyecto realizado con Cinema 4d, Photoshop y After Effects.


Client

Héctor Orruño 2017.


Cephalotus sanguinea. Habita en los pantanos inaccesibles de Los Tepuy venezolanos. De aspecto fiero, se alimenta durante la noche de insectos y pequeños anfibios.



Vulnicura islandesis. Durante el breve verano islandés, el fondo del cráter del volcán Eyjafjallajökul se llena de este extraño hongo. Sobre las piedras, la Vulnicura islandesis crea gelatinosas formas que le suministran los nutrientes para poder vivir. Hongo con características místicas para los antiguos vikingos que lo utilizaban en ritos catárticos, sus membranas contienen enzimas sanadoras del mal de amores y las heridas del corazón.


Paphiopedilum predator, variedad siouxie. Expediciones a las recónditas selvas de Papua Nueva Guínea descubrieron a finales de la década de los 70 la sorprendente Paphiopedilum siouxsie. Áltamente llamativos y territoriales, los ejemplares adultos desarrollan una bella cresta de tonos violáceos, con la que cortejan a los ejemplares hembra. Para su cultivo en casa se dice que florece mejor escuchando música Post-punk.


Yihadia saudiensis. Especie de la familia de las arecaceae, oriunda de los desiertos pedregosos próximos a La Meca. Palmera venerada por los árabes desde los tiempos del profeta Mahoma, ya que en el Corán se le menciona como “trono divino de Alá” (sura del Trono). La palmera se alimenta de petróleo, y para ello dispone de unas raíces en forma de tubos gelatinosos con un diámetro de tres centímetros que pueden llegar a alcanzar los dos mil kilómetros de longitud, aproximadamente la distancia entre su hábitat natural y las reservas de petróleo del golfo Pérsico de las cuales se alimenta. La yihadia saudiensis es una planta endémica, pero desde hace veinte años, un grupo ecoterrorista la está plantando masivamente por toda la península Arábiga y las reservas de petróleo han disminuido tanto que la humanidad vive una crisis energética sin precedentes.


Cyanotipia pompein. Pequeño hongo, de color azulado iridiscente. Extremadamente delicado, crea una burbuja protectora que actúa como ecositema para la seta. De tamaño minúsculo, se le puede encontrar sobre los troncos de los bosques de la Cólquide al norte de Turquía.


Iluminata japonica. Es la flor sagrada del templo Saihōji en Japón. Posee una característica vejiga esponjosa llena de aire, mediante la cual el vegetal se mantiene sobre la superficie acuática. En las apacibles noches de luna llena de finales de agosto, esta planta flotante madura su fruto protegido por un cáliz hinchando hasta cerrarse en forma de corazón o farolillo. El fruto posee una sustancia bioluminiscente que atrae a ciertas mariposas nocturnas que ayudan a esparcir las semillas. Los monjes sintoistas del templo aseguran que son las almas de espíritus benignos que flotan en el lago.


Aerys sempervivum. El Gran Emperador de los Siete Reinos, obsesionado por la inmortalidad, mandó a sus 10 mejores generales en búsqueda de un remedio que le garantice la vida eterna. Tras 5 años de errática exploración, el último de los supervivientes de dicha expedición, encontró colgando sobre los profundos riscos de las Montañas del Pilar del Cielo del Sur, el fruto de la inaccesible Aerys sempervivum.
Ingirió el Emperador el preciado elixir destilado de la Aerys ante una atónita corte, pues desintegrándose se elevó al cielo en torbellino de mil partículas y destellos.


Mnemósine septavalva. En las cristalinas y poco profundas aguas del atolón de Mururoa, en la Polinesia Francesa, habita la Mnemósine septavalva. A caballo entre el reino vegetal y el reino animal, estas formaciones compiten con los peces tropicales y los delicados corales con su exuberante color, señal de advertencia de su potente veneno. Las secreciones calcáreas de sus valvas generan tras diez años de gestación una exquisita perla violácea que está siendo utilizada con increíbles resultados como antídoto en la cura del Alzheimer.


Microphallus trumpensis. Plántula oriunda del continente americano. Se caracteriza por sus vellosidades superiores que rodean el pistilo y sobre todo por sus verrugosidades doradas. Esta planta saprófita crece y se desarrolla sobre heces siendo polinizada por moscas. La materia orgánica en descomposición le proporcionan nutrientes y a su vez es un foco de atracción para insectos coprófagos. El suntuoso color dorado contrasta fuértemente con el entorno de vertederos y estercoleros, que es donde crece.


Sabrinas salernis. Cuando baja la marea en las rocosas playas de Sanremo, en la costa italiana, los bañistas disfrutan de la presencia de la Sabrina salernis. Coqueta y despreocupada, las sabrinas seducen a los turistas playeros con sus globosos colores, a la vez que les ocasionan urticarias y cortes producidos por sus finos tentáculos y la áspera formación calcárea que protege al ser vivo.


Heliogabara alpina. Tienes que escalar hasta las altas cumbres del Gobusta National Park en Azerbaijan para poder ver a esta curiosa planta. De carácter hermafrodita, se auto-multiplica con su azulado y gelationoso fruto. Unos calcáreos tubos, protegen las delicadas flores de los vientos invernales.


Sphericata melgosa. Vive en las selvas profundas de Borneo. Parásita, muy sensible a la humedad con la que se nutren sus esféricos frutos que actúan como sensores y receptores del rocío.


Su extraña belleza, sin embargo, es efímera: a los pocos días, la flor muere y se pudre, dejando atrás solo una masa negra y gelatinosa....La Rafflesia arnoldii está en peligro de extinción.
Robert Brown: Rafflesia arnoldii
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